La acidez y el sedentarismo dan vida a las enfermedades infecciosas

Uno de los mayores problemas dentro del mundo de las enfermedades es la acidez. Es la acidez que ocasiona las infecciones y que proporciona fuerza a la vida de los virus, bacterias y células malas.

El sedentarismo y la acidez lleva a enfermedades

El sedentarismo daña al sistema inmune

Es cierto, que en muchos casos la medicina consigue neutralizar, no es menos cierto que son causa de muchas enfermedades que podríamos evitar.

Es llamativo como la mayoría de estas enfermedades están asociadas a un defecto funcional del sistema inmune. Así las muertes asociadas a infecciones se deben a un fracaso del sistema inmunológico, al no realizar adecuadamente su función de vigilancia y en las enfermedades autoinmunes a una seria distorsión del trabajo que debe de realizar de reconocimiento de lo propio.

Las enfermedades derivadas del sedentarismo

El estilo de vida sedentario es uno de los principales responsables de la mortalidad y morbilidad hoy en día. Muchas personas tienen trabajos en las que tienen que estar sentadas todo el día frente a un monitor, y hábitos de relax que implican también ausencia de movimiento, como el uso de televisores y computadoras.

Esta falta de actividad física también se presenta como un problema en muchos niños. El asunto esencial es que el sedentarismo trae graves consecuencias para la salud.

El estilo de vida sedentario está indudablemente ligado con los altos índices de obesidad. El sobrepeso y el exceso de grasa acumulada en el cuerpo es disparador para muchas otras enfermedades como cáncer, problemas de corazón y presión arterial alta.

La diabetes es una enfermedad relacionada con el estilo de vida, consecuencia de factores como la mala alimentación, el tabaquismo, el sobrepeso y el sedentarismo. El consumo de grasas malas y azúcares, sumado a la falta de ejercicio físico implica alto riesgo de diabetes, que a su vez puede traer problemas del corazón, ceguera y daño en los órganos del cuerpo.

La fibromialgia, una enfermedad que genera dolor crónico en articulaciones y músculos, está altamente influenciada por el estilo de vida sedentario. La ausencia de ejercicio físico regular no hace más que acrecentar profundamente el dolor y hacer de esta una condición crónica.

El estilo de vida sedentario genera un desorden metabólico inevitable. Algunas de las condiciones que pueden desarrollarse por la falta de movimiento son: niveles anormales de lípidos y triglicéridos, aumento de colesterol malo o síndrome de fatiga crónica.

El ejercicio físico produce endorfinas, las hormonas que generan buen ánimo y relajación mental. Contrariamente, el sedentarismo contribuye a los síntomas de depresión y ansiedad.

El sedentarismo genera un altísimo riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. La salud del corazón es notablemente afectada cuando se pasan más de seis horas al día sentado, ya que se afecta la circulación sanguínea y la presión arterial, aumentando las chances de infarto, trombosis y la formación de coágulos arteriales.

La obesidad generada por el estilo de vida sedentario es uno de los factores de riesgo para muchos tipos de cáncer: próstata, colon, mamas, páncreas entre otros. Sin duda, el sedentarismo implica aumentar las posibilidades de sufrir esta enfermedad.

Otra causa que nos lleva a la enfermedad es el consumo de ultraprocesados

En las últimas décadas el aumento de peso generalizado de la población ha generado una situación de alarma alrededor del mundo que ha abierto un debate público sobre el consumo de alimentos ultraprocesados. Como consecuencia, el desarrollo de enfermedades con alto riesgo de muerte como la Diabetes Mellitus Tipo 2 cada vez es más común entre personas de todas las edades, llegando a producir un gasto público que, en unos años, será insostenible. Mientras tanto, la industria alimentaria juega un papel importante en esta situación, ya que de ella depende la salud de la población mundial.

La fabricación de productos ultraprocesados se ha visto revolucionada en las últimas décadas a raíz deque factores económicos, sociales y culturalescondicionaran un cambio en el ritmo y el modo de vida de la sociedad. Los avances en tecnología han permitido una modernización de los sectores industriales que les otorgan la capacidad de producir prácticamente cualquier cosa que pueda ser diseñada. Además, el ritmo de vida frenético de la mayoría de la población mundial condiciona la dieta ingerida, resultando ésta cada vez más pobre en nutrientes, rica en grasas saturadas, azúcares añadidos y otros componentes de cuestionable calidad y efecto en el organismo.

Deja un comentario

*

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Translate »