El virus SARS-Cov 2 es una cadena de ARN

El virus SARS-Cov 2 es básicamente una cadena de ARN de 30.000 nucleótidos envuelta en proteínas. Son 30.000 «letras» que llevan las instrucciones para fabricar todos los componentes del virus.

Mutaciones ARNm

 

Cuando el virus entra en la célula usa una enzima llamada ARN polimerasa que copia el ARN para comenzar la fabricación de un nuevo virus. Esta enzima comete muchos errores. Estos errores en la copia se llaman mutaciones.

Mutaciones ARNm

 

Como hay millones de personas infectadas y en cada persona hay millones de virus replicándose continuamente, las mutaciones están ocurriendo constantemente.

Sin embargo los coronavirus mutan bastante menos que otros virus (como el de la gripe) porque su ARN es más sencillo y porque tienen una enzima que se encarga de reparar la mayoría de estos errores.

La mayoría de las mutaciones o no producen grandes cambios biológicos o directamente hacen que el virus muera. Pero unas pocas mejoran al virus. Estas mejoras hacen que sobreviva mejor y se replique más. Esta población mejorada finalmente prevalece y desplaza a las demás.

Es lo mismo que Darwin describió en su teoría de la Evolución de las especies. Sin embargo, dado que los virus se reproducen tan rápido, lo que en los animales ocurre a lo largo de siglos, en los virus pasa super acelerado, en cuestión de semanas.

Ya hay MILES de mutaciones descritas en el SARS-CoV-2. Las mutaciones se recopilan en una iniciativa científica conjunta mundial llamada GISAID. A fecha de hoy hay registradas en el GISAID 284.908 mutaciones diferentes en el virus.

Las más preocupantes son las que afectan al gen que codifica la espícula o proteína S del virus porque:

A) es con la que el virus entra en la célula humana y
B) la mayoría de las vacunas se dirigen contra esa proteína.

Ya se han descrito más de 4.000 mutaciones en ese gen.

Un virus mutado constituye una nueva cepa o variante que puede acumular varias mutaciones. De hecho, la nueva variante descrita en Gran Bretaña denominada VUI 202012/01 tiene 17 mutaciones respecto al virus original. De ellas 3 nos preocupan más:

La más importante es la mutación N501Y, que afecta a una zona de la proteína S que permite al virus unirse a las células humanas con mayor eficacia

Otra es la 69-70del, descrita en virus que eran capaces de escapar de la respuesta inmune pero solo en algunos pacientes inmunodeprimidos. Hablando sobre los orígenes de la variante de covid-19 del Reino Unido, conocida como B.1,1.7, se dijo que hay una creciente literatura científica que sugiere que esta evolucionó en un paciente inmunodeprimido.

Y por último la mutación D614G que ya se conoce desde hace MESES y también hace que el virus sea más infectivo

Muy probablemente esta variante ya se ha extendido por todo el mundo y la medida de cerrar fronteras con el Reino Unido es poco efectivo. De momento ya se ha descrito en Gibraltar, Dinamarca, Holanda y Australia.

Esta variante del virus que ahora es portada de todos los periódicos NO ES NUEVA. Ya circula por Gran Bretaña desde septiembre. Sin embargo, como ahora hay más casos de Covid19, esta variante, que tiene ventajas sobre las otras, se está imponiendo en los pacientes ingleses

En todo caso, esta variante hace que el virus sea más CONTAGIOSO, pero NO MÁS VIRULENTO. Es decir, de momento no hay datos para afirmar que produzca casos más graves. Y os recuerdo que lleva ya 4 meses con nosotros. Lo habríamos notado.

No sabemos si esta variante influirá en la efectividad de las vacunas, aunque lo más probable es que NO, porque:
a) las vacunas inducen anticuerpos contra varias zonas de la proteína S y
b) además activan la inmunidad celular que ataca al virus completo

No hay relación. Hay menos muertos porque los tratamos antes y mejor. Pero en general, los virus tienden a perder virulencia con el tiempo: Los virus más agresivos matan a su huésped y se propagan menos. Los menos agresivos se diseminan más y acaban predominando.

Siguen apareciendo variantes de coronavirus

Las preocupaciones sobre las variantes de coronavirus que podrían ser parcialmente resistentes a las defensas de los anticuerpos han estimulado un renovado interés en otras respuestas inmunes que protegen contra los virus. En particular, los científicos tienen la esperanza de que las células T, un grupo de células inmunitarias que pueden atacar y destruir las células infectadas por virus, puedan proporcionar cierta inmunidad al COVID-19, incluso si los anticuerpos se vuelven menos efectivos para combatir la enfermedad.

Las pruebas de laboratorio mostraron que la variante 501Y.V2 identificada en Sudáfrica (también llamada B.1.351) es parcialmente resistente a los anticuerpos producidos contra variantes anteriores del coronavirus, los investigadores se preguntaron si las células T podrían ser menos vulnerables a sus mutaciones.

Si las células T permanecen activas contra la variante 501Y.V2, podrían proteger contra enfermedades graves, dice el inmunólogo John Wherry de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia. Pero es difícil saberlo a partir de los datos disponibles hasta ahora, advierte.

En resumen:

El virus está mutando continuamente.
Las nuevas variantes son más infectivas.
Probablemente están ya extendidas por todo el mundo.
Seguramente las vacunas necesiten alguna adaptación.

La secuenciación y rastreo de las mutaciones del coronavirus, probablemente requieran de una década a medida que el virus continúe circulando por todo el mundo.

Contener la propagación con AOP Biocida, ver vídeo

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